Cuanto más se enrede la guerra, peores serán sus consecuencias y más difícil retornar a la paz y a la reconstrucción de Ucrania. Esto es lo que quieren los ucranianos y Occidente, pero no es lo que quiere Putin.
Rusia está dejando tal reguero de desmanes en la concentración de su ofensiva en el este y en el sur, que hace difícil pensar siquiera en un cierre de las heridas. Y lo peor es que masacres como la de Bucha no son aisladas, y más se descubrirá a medida que el ejército ucraniano recupere terreno previamente invadido.
Rusia sabe que cada territorio que abandone será una evidencia más de las atrocidades que su ejército ha cometido, y estremece pensar que la purga de población civil en ciudades como Mariúpol ha debido ser aún más escalofriante. No digamos en los territorios prorrusos del Dombás, donde Rusia, ya sin la máscara de sus milicias infiltradas, pueden estar masacrando a los ucranianos que allí convivían con prorrusos. Es difícil imaginar una tragedia mayor, y eso que no conocemos el detalle de lo que Rusia ha hecho en países como Siria. Las guerras siempre pueden sorprender por la inhumanidad de su clímax.
Ahora Zelensky intenta conseguir una nueva ronda de apoyos y sanciones en su cruzada contra Putin. Ayer, en el Consejo de Seguridad Nacional de la ONU, pidiendo el equivalente a un juicio de Núremberg para Rusia y para Putin. Casi imposible, porque no hay juicios salvo para los que pierden (como pasó con la Alemania nazi), y Putin estará encerrado en Rusia y solo viajará a países amigos (incluyendo China) en el futuro.
Lamentablemente, Putin no va a perder esta guerra, salvo que sea eliminado física o políticamente en Rusia, pero tampoco la va a ganar contra Occidente. Si no sucede lo primero, Putin tiene que ganar lo suficiente en esta guerra para detenerla.
Ayer Zelensky compareció en el Congreso de los Diputados español, donde asistimos otra vez a una vergonzante representación de la soberanía nacional, con silencios ideológicos a la intervención de Pedro Sánchez, frente a los aplausos generalizados en pie a Zelensky. Desafortunado Zelensky al comparar el bombardeo de Guernika con el bombardeo de Ucrania. Innecesaria mención a una herida que los españoles aún no hemos cerrado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario